El precio de la energía fotovoltaica en España

La energía fotovoltaica tiene una gran importancia en España, principalmente por la capacidad y proyección que se puede lograr para generar energía. Desde su aparición e introducción en el mercado energético ha experimentado modificaciones en el precio y la legislación, llegando incluso a crearse un impuesto al sol.

Debido a las singulares características climáticas por las que se caracteriza España, la lógica nos indica que la producción y comercialización de la energía fotovoltaica irá en aumento a lo largo de los próximos años, cobrando especial relevancia año tras año.

Evolución del precio

Gracias a la gran irradiación solar de nuestro país, España es uno de los países europeos con mayor potencial en cuanto a producción y eficiencia de instalaciones fotovoltaicas. Es por ello que en 2008 llegó a ser uno de los países con más potencia solar instalada del mundo. Sin embargo, debido a la aprobación del Real Decreto 1578/2008, se establecieron primas variables en función a la ubicación de la instalación (suelo: 0’32€/kwh, tejado: 0’34€/kwh), lo que puso trabas a la ampliación de las instalaciones solares en nuestro territorio. Otro factor clave en el estancamiento de las instalaciones fotovoltaicas en España fue la aparición de la crisis económica, que redujo drásticamente el gasto disponible para la energía solar.

 

Afortunadamente, durante los últimos años la instalación de la energía fotovoltaica en España ha recobrado fuerza. A la espera de recibir las cifras de 2019, el crecimiento experimentado en 2018 con respecto a 2017 fue del 94%. Este aumento se debe tanto a los precios y tarifas que existen en la actualidad como a las modificaciones legislativas realizadas.

Tarifas de la energía fotovoltaica en España

El precio medio de la energía solar fotovoltaica producida en España para grandes plantas fotovoltaicas varía entre los 25 y 30 cents/kWh. Este precio es realmente competitivo ante otras fuentes de energía, tanto renovables como la eólica o la hidroeléctrica, como no renovables como el carbón, el gas y la energía nuclear. Hay que tener también en cuenta el coste de producción de la energía fotovoltaica, siendo cero si proviene de una instalación fotovoltaica.

En el mercado existen diferentes compañías que comercializan la energía fotovoltaica. Podemos encontrarnos con HolaLuz, Fenienergía, Esfera, Nexus Energía, o Podo, las cuales presentan varias tarifas dependiendo del consumidor final y su uso.

El abaratamiento de la energía solar la han convertido en una fuente energética cada vez más atractiva tanto para empresas como particulares. Aunque en su precio influyen factores generados por grandes empresas energéticas, cada vez su influencia es menor.

 

Impuesto al sol en España

El impuesto al sol en España tuvo una vida corta pero intensa. Ideado y ejecutado en 2015 por el exministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, su objetivo principal según el estado era que los usuarios de energía fotovoltaica pagasen también el mantenimiento de la infraestructura tradicional, dado que cuando la demanda energética fuera mayor que la capacidad de los paneles solares necesitarían acceder al sistema convencional. Sin embargo, su aplicación supuso que los usuarios de paneles solares pagasen una cuota anual por cada kilowatio generado, independientemente de cuándo se consumía electricidad del sistema corriente.

Esta acción tuvo numerosos detractores, llegando hasta el Tribunal Supremo. Gracias a una nueva regulación llevada a cabo por la ministra socialista Teresa Ribera, se reconoció el derecho a autoconsumir energía, además del derecho al autoconsumo compartido.

Finalmente este impuesto quedó derogado, permitiendo de esta forma que se pueda autoconsumir la energía generada.