“Las renovables ya son el motor económico para Asturias por el empleo generado”

Entrevista en La Nueva España a Javier Fernández Font-Pérez director general en Alusín Solar.

“Parece ser que ha roto esa especie de barrera psicológica que había con el sector fotovoltaico en Asturias”

-¿A qué barrera psicológica se refiere?

-Por extraño que parezca, a esa idea de que en Asturias llueve mucho y no hace sol. Es un desastre pero es la realidad y los números ahí están para darme la razón. Desafortunadamente. Siempre nos comparamos con Alemania porque tenemos las mismas horas de sol aquí que allí. Es un dato objetivo y contrastable. En Alemania andan por los tres o cuatro gigavatios de potencia instalada en el ámbito residencial y aquí estamos en 0.001 o 0,002 gigavatios. ¿Qué ocurría? Primero teníamos el cepo legal del impuesto al sol, que durante años fue un problema. Aquí tenemos menos horas de sol que en otras regiones y eso lastraba también al sector. El hecho de que rebroten las cifras de las instalaciones fotovoltaicas residenciales (74 este año, casi el triple de las que se pusieron en marcha en 2019) es pasar del negro al blanco. Parece que por fin se está derribando esa barrera.

-¿Qué ha cambiado para que se hayan disparado las instalaciones en el ámbito residencial?

-Creo que radica en dos puntos, en el hecho de que desde hace un par de años se haya podido legalizar el autoconsumo en ámbito nacional y a que se ha producido una caída de precios. En los últimos años el coste del panel se ha desplomado un 94%, las instalaciones son más baratas porque los productos que las componen también lo son. Y las empresas del sector se han puesto a tirar del carro. Por ejemplo, Holaluz hace campañas de energía solar fotovoltaica muy potentes en Asturias, y EDP también las está promoviendo.

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-¿Y por qué la evolución es más lenta en el ámbito industrial?

-Entiendo que está vinculado al hecho meramente económico. Me explico. Tu pones paneles solares por dos motivos: crees que el medio ambiente necesita ayuda y tu contribución es esa, o para ahorrar dinero en tu factura eléctrica. Hace cinco o seis años era evidente que quien lo hacía era por contribución al medio ambiente y que ahora es por el ahorro en la factura. ¿Por qué las empresas no se animan? Porque a  lo mejor el retorno se ve en periodos muy largos. Y por desconocimiento, porque el retorno de una planta solar se compensa en siete u ocho años, cuando en Almería se alcanza en cinco o seis. Y a nivel industrial, una inversión a siete u ocho años no parecía una inversión atractiva. ¿Qué empresas han empezado a tirar más del autoconsumo industrial? Las que están muy consolidadas, que han visto que pueden bajar su factura de la luz y que tienen mucho consumo, como las del sector de alimentación o los almacenes frigoríficos. Nosotros hemos trabajado hasta en granjas de pollos, empresas de logística, en hoteles… En Asturias se va más lento, insisto, quizás por ese retorno más lento de la inversión.

-¿Y qué necesita el sector para consolidarse en Asturias?

-Comunicación, comunicación y comunicación. Hay que contar que esto existe y que se puede hacer bien, mostrar los números y los retornos. Necesitamos una pequeña ayuda por parte de las administraciones y se la vamos a pedir. Soy enemigo radical de las subvenciones, no hacen falta ayudas directas para este tipo de cosas, pero sí simplificar los procesos administrativos.

-¿Por ejemplo?

-Por ejemplo, poder eliminar la licencia de obra de los proyectos. Es una decisión meramente regional que se puede hacer y que puede simplificar los trámites para la ejecución de los proyectos. Sería un empuje muy bueno y desde UNEF vamos a trasladar esa petición al gobierno del Principado.

-¿Hay regiones que ya han eliminado ese trámite?

-Si, Baleares fue la primera comunidad autónoma que dejó de exigir la licencia de obras en la instalación de placas solares fotovoltaicas para autoconsumo.

-¿El sector de las renovables se puede convertir en una de los motores de la economía asturiana?

-Los renovables ya son un motor brutal en Asturias, lo que ocurre que no lo vemos. No hay más que ver todo lo que sale por el puerto de Avilés, todas las piezas para el sector eólico que hay en los muelles, con todos los puestos que ese trabajo genera. Otra cosa es que esas torres eólicas no las veamos instaladas en el Principado. Asturias no será la región que más energía renovable instala pero es, de lejos, la que más empleo directo genera gracias a ella. No solo está la eólica, también las empresas que perfilan acero y que tienen varios turnos de trabajo específicos para estructura para parques solares, como seguidores. Azsa fabrica cinc que se lleva a galvanizar a Galvanizados Avilés, donde se funde y se galvanizan miles de toneladas de acero para parques solares. La cadena industrial en Asturias vinculada a la fabricación de componentes para energías renovables lleva años tirando del sector.

-¿Y ahora también puede tirar del carro la fotovoltaica?

-Eso es, si además de hacer torres eólicas una empresa pequeña va tu chalé, a tu comunidad de vecinos, a instalar paneles fotovoltaicos, ya tenemos también a más gente empleada. Lo que debería permitir el autoconsumo es atomizar el empleo, para de que grandes corporaciones lideren una instalación de 500 megavatios, que nos parece muy bien, a que pueda venir Juan a montar cinco paneles solares en un chalé. ¿Cuántos tejados tenemos en Asturias con paneles solares? No hay. Pues se puede. Y puede ser un buen modelo de desarrollo de negocio.

-¿Al final ha llegado el momento de la fotovoltaica?

-Pues tarde pero ha llegado, efectivamente. Algún día sabremos por qué se limitó el acceso a esta energía. Ahora que esas barreras se han derribado ha llegado su momento, sí.

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